Arbitraje y mediación

Arbitraje y mediación

El arbitraje y la mediación son dos métodos alternativos de resolución de conflictos a los que se acude para evitar un proceso judicial convencional, que habitualmente es largo y costoso. Aunque el arbitraje y la mediación comparten la finalidad de intentar resolver de forma rápida y eficaz un problema, se suelen confundir, cuando en realidad están regulados en normas distintas y con procedimientos radicalmente distintos.

El arbitraje es un método por el cual las partes deciden que la controversia sea zanjada por un árbitro, mediante la emisión de una decisión vinculante para ambos que se denomina laudo. Existen dos tipos de arbitraje, el arbitraje de derecho y el arbitraje de equidad. En el primero de ellos, el árbitro resuelve el conflicto según la Ley, mientras que en el segundo, el árbitro se basa sobre principios de justicia e igualdad aplicables al caso concreto. El laudo que ha dictado el árbitro tiene el mismo efecto ejecutivo, de obligado cumplimiento para las partes, que una sentencia dictada por un juez.

La mediación es un procedimiento en el cual las partes, aconsejadas por mediadores expertos, acercan posturas para intentar solventar sus controversias de forma rápida y concreta a través de la firma de un acuerdo. El mediador es quien ayuda a encontrar una solución dialogada y querida por las partes. La actividad de mediación requiere habilidades, que en muchos casos, dependen de la propia naturaleza del conflicto.

Las partes conocen mejor que cualquier otro sus verdaderos intereses y el límite de sus pretensiones y gracias a la mediación, pueden acercar posturas. Por tanto, son las partes las que ponen fin a la controversia mediante un acuerdo. Este método resulta útil en conflictos en el que se busca la confidencialidad o son de urgente resolución.

Winkels Abogados cuenta con árbitros de contrastada experiencia en las materias propias de nuestra especialidad. Y colabora con mediadores profesionales, expertos en derecho y con habilidades y formación específica, a quien derivamos aquellos supuestos en los una mediación dirigida por un experimentado profesional puede encontrar la solución al conflicto concurrente, siempre pensando en el mejor interés de nuestro cliente y buscando la mejor solución para el problema que le acucia.